Área restringida Destinada exclusivamente a profesionales sanitarios facultados para prescribir o dispensar medicamentos

Curso sobre ECOGRAFIA TORÁCICA

Profundiza en la utilidad de la ecografía para el diagnóstico y aprende a identificar las imágenes ecográficas más frecuentes delas patologías respiratorias.
La ecografía es una técnica de exploración inocua que ofrece un diagnóstico inmediato, permitiendo priorizar la atención del paciente en función del resultado, lo que a su vez mejora la percepción del usuario hacia la atención sanitaria que recibe.

PRESENTACIÓN

La ecografía torácica útil en la valoración de enfermedades del parénquima pulmonar periférico, pleura, pared torácica, diafragma y mediastino, y también es de gran utilidad como guía en procedimientos intervencionistas diagnósticos y terapéuticos.
Sus principales ventajas radican en la ausencia de radiaciones ionizantes, la capacidad de explorar en tiempo real y la posibilidad de realizar la exploración en la cabecera del paciente.
Ante esta situación la AEER (Asociación Española de Endoscopia Respiratoria y Neumología Intervencionista) impulsa este proyecto formativo a través de esta plataforma de formación online eminentemente práctico basado exclusivamente en vídeos cortos donde se muestren las técnicas ecográficas de una manera muy visual y didáctica.


OBJETIVOS

Conocer la utilidad de la ecografía para el diagnóstico de la patología respiratoria.
Identificar las imágenes ecográficas más frecuentes en patología respiratoria.


ESTRUCTURA

El curso se estructura en 10 módulos:

Módulo 1: Aspectos básicos de la ecografía
Módulo 2: Estudio de la pared torácica
Módulo 3: Estudio de cavidad pleural y membranas pleurales
Módulo 4: Estudio de parénquima y vasculatura pulmonar
Módulo 5: Estudio de diafragma
Módulo 6: Estudio de mediastino
Módulo 7: Intervencionismo ecoguiado y elastografía pleural
Módulo 8: Ecografía transtorácica en paciente crítico
Módulo 9: Ecofast y ecocardio para neumólogos
Módulo 10: Conclusiones y take home messages


ACREDITACIÓN

Solicitada la acreditación a la formación médica continuada del S.N.S.

valoración

COMPARTIR

La información que deseas visualizar es de acceso restringido y está dirigida exclusivamente a profesionales sanitarios facultados para prescribir o dispensar medicamentos.

Para acceder debes identificarte previamente.

Claves de acceso

Los datos introducidos son incorrectos

 

¿Has olvidado tu contraseña?

Si todavía no estás registrado puedes hacerlo aquí.

Consideraciones generales para el abordaje del dolor con cualquier fármaco que contiene un mecanismo de acción opioide   (26 feb. 2020)


Es esencial un abordaje individualizado y centrado en el paciente para el diagnóstico y tratamiento del dolor con el fin de establecer una alianza terapéutica entre el paciente y el clínico. Se deben considerar aspectos del paciente que puedan afectar a la dosis de opioide antes de iniciar el tratamiento con el mismo (1).


En pacientes con dolor agudo (ej. dolor postquirúrgico) el uso de la medicación debería ser por el menor tiempo necesario (1).


Todos los pacientes deben ser seleccionados cuidadosamente, los factores de riesgo de abuso deben de ser evaluados y se debe de establecer una monitorización regular para asegurar que los opioides se utilizan de forma apropiada (3,4) y alineada con los objetivos de tratamiento (intensidad de dolor y funcionalidad) acordados con el paciente (2,3).


Los pacientes deben ser informados de los potenciales efectos adversos de los opioides, así como de su potencial de desarrollar tolerancia, dependencia y adicción (2,3).


Es importante utilizar óptimamente abordajes multimodales no-opioides tanto en dolor agudo como en dolor crónico antes de escalar a analgésicos opioides o de combinar con terapia con opioides (1).


La adicción es posible incluso cuando los opioides se toman según lo indicado (4). La prevalencia exacta del abuso en pacientes tratados con opioides para dolor crónico es difícil de determinar (5).


En el tratamiento con opioides a largo plazo se requiere realizar revisiones clínicas regulares, para evaluar, por ejemplo, el control del dolor, el impacto en el estilo de vida, bienestar físico y psicológico, efectos adversos y necesidad de continuar el tratamiento (2).


Cualquier tratamiento con opioides a largo plazo debe ser monitorizado y re-evaluado regularmente incluyendo la titulación descendente de la dosis o la discontinuación del tratamiento (2,3).


Los signos de trastorno de uso de opioides deben ser monitorizados y abordados (2,3).


Los pacientes y el público en general se pueden beneficiar de materiales educacionales claros y de iniciativas de concienciación para favorecer el uso racional de los opioides (6).